ÉXODO 9: ¿SON HECHOS DIVINOS O ESTRUCTURAS HUMANAS?


Cuando llego al capítulo 9 de Éxodo, encuentro algo que me obliga a detenerme. Aquí ya no estamos hablando solamente de una discusión entre Moisés y el faraón. El relato presenta una serie de plagas que afectan animales, seres humanos, cultivos y finalmente la economía de todo un país.

Pero hay una pregunta que quiero hacer desde el principio:

¿ESTOY LEYENDO EL RELATO DE INTERVENCIONES DIVINAS O UNA HISTORIA CONSTRUIDA PARA DEMOSTRAR EL PODER DEL DIOS DE ISRAEL SOBRE EGIPTO?

No quiero responderla antes de revisar el capítulo. Quiero entrar directamente al texto.

LA QUINTA PLAGA: EL GANADO EGIPCIO

El capítulo comienza con una advertencia. Moisés debe presentarse ante el faraón y comunicarle que, si no deja salir al pueblo de Israel, una plaga afectará al ganado egipcio. El texto menciona caballos, asnos, camellos, vacas y ovejas.

Pero aparece un detalle que considero fundamental: el relato afirma que Dios hará una separación entre los animales de Israel y los animales de Egipto.

Al día siguiente ocurre la plaga y el texto afirma que murió todo el ganado de Egipto, mientras que del ganado de Israel no murió ninguno.

Aquí es donde empiezo a cuestionar.

Si realmente murió todo el ganado egipcio, entonces la afirmación es absoluta. No dice simplemente que murió una parte. Dice que murió todo.

Y esto se vuelve importante unos versículos después.

UNA CONTRADICCIÓN QUE EL PROPIO CAPÍTULO ME OBLIGA A PREGUNTAR

Más adelante, cuando se anuncia la plaga de granizo, Moisés recibe una orden para advertir que las personas deben poner a salvo su ganado y todo lo que tienen en el campo.

Incluso algunos funcionarios del faraón obedecen la advertencia y ponen bajo techo a sus esclavos y a sus animales.

Entonces yo me pregunto:

¿DE DÓNDE SALIÓ ESE GANADO SI EL VERSÍCULO 6 AFIRMA QUE MURIÓ TODO EL GANADO DE EGIPTO?

Y aquí no quiero maquillar el problema.

Tenemos dos afirmaciones dentro del mismo capítulo.

Primero:

MUERE TODO EL GANADO EGIPCIO.

Después:

HAY GANADO EGIPCIO QUE PUEDE SER PROTEGIDO DEL GRANIZO.

El problema está dentro del propio relato.

Podemos intentar buscar explicaciones. Quizá "todo" no pretende tener un sentido absolutamente literal. Quizá se refiere al ganado que estaba en el campo. De hecho, la advertencia inicial menciona específicamente los animales que estaban en el campo.

Pero el texto vuelve a utilizar una expresión absoluta cuando dice que murió todo el ganado de Egipto.

Por eso, para mí, esta no es una pregunta menor.

Es una tensión textual que merece ser reconocida.

LA SEXTA PLAGA: LAS ÚLCERAS

Después aparece una nueva plaga.

Moisés y Aarón reciben instrucciones para tomar ceniza de un horno y lanzarla hacia el cielo delante del faraón. El relato afirma que esa ceniza provocaría sarpullidos y úlceras en los seres humanos y en los animales de Egipto.

Los hechiceros tampoco pueden permanecer delante de Moisés debido a las úlceras.

Y entonces aparece una frase que cambia completamente mi lectura del episodio:

“JEHOVÁ ENDURECIÓ EL CORAZÓN DE FARAÓN.”

Aquí tengo que detenerme.

Porque durante buena parte del relato parece que el faraón está tomando una decisión: dejar salir o no dejar salir a los israelitas.

Pero aquí el texto dice que Dios endurece su corazón.

Entonces surge una pregunta incómoda:

¿POR QUÉ CASTIGAR A FARAÓN POR RESISTIRSE SI EL PROPIO DIOS ESTÁ INTERVINIENDO EN SU CAPACIDAD PARA CEDER?

No estoy diciendo que el texto no pueda tener una explicación teológica.

Estoy diciendo que el problema está ahí.

Si Dios endurece el corazón del faraón, entonces la resistencia del faraón no parece ser únicamente una decisión independiente de él.

Y esto se vuelve todavía más interesante porque el propio relato explica posteriormente que Dios está utilizando la situación para demostrar su poder.

DIOS NO SOLAMENTE QUIERE LIBERAR A ISRAEL

Cuando llego a los versículos 13 al 16, encuentro algo que cambia el sentido de toda la historia.

Dios dice que enviará las plagas para que Egipto sepa quién es él.

Pero después aparece una afirmación todavía más fuerte: el faraón ha sido mantenido con vida para mostrar el poder de Dios y hacer que su nombre sea anunciado por toda la tierra.

Y aquí aparece una pregunta que considero fundamental:

¿EL OBJETIVO ES SOLAMENTE LIBERAR A ISRAEL O TAMBIÉN DEMOSTRAR EL PODER Y LA SUPERIORIDAD DEL DIOS DE ISRAEL?

Porque si el objetivo fuera únicamente liberar a los israelitas, uno podría imaginar una intervención mucho más directa.

Pero el relato construye una secuencia.

Advertencia.

Desobediencia.

Plaga.

Reconocimiento.

Nueva resistencia.

Nueva plaga.

Y nuevamente una demostración de poder.

Esto empieza a parecer no solamente una historia de liberación, sino también una historia de demostración de autoridad.

EL FARAÓN ES ADVERTIDO ANTES DEL GRANIZO

Aquí encuentro otro elemento interesante.

Antes de la séptima plaga, el texto anuncia que caerá un granizo extraordinario y advierte que quienes estén en el campo morirán.

Pero algunos funcionarios del faraón creen en la advertencia y ponen a salvo a sus trabajadores y animales.

Otros no lo hacen y dejan todo en el campo.

Esto significa que, dentro del propio relato, algunos egipcios pueden escuchar la advertencia, creerla y actuar en consecuencia.

Y entonces el resultado depende también de una decisión humana.

No todos reaccionan de la misma manera.

Algunos obedecen.

Otros no.

Esto me lleva a otra pregunta:

¿LA PLAGA ES UNA INTERVENCIÓN DIVINA ABSOLUTA O EL RELATO TAMBIÉN ESTÁ UTILIZANDO LA PLAGA PARA ENSEÑAR QUE QUIEN OBEDECE A LA AUTORIDAD DIVINA SOBREVIVE Y QUIEN NO OBEDECE SUFRE LAS CONSECUENCIAS?

La estructura narrativa parece bastante clara.

El relato no solamente muestra poder sobrenatural.

También establece una relación entre obediencia, autoridad y supervivencia.

EL GRANIZO Y LA SEPARACIÓN ENTRE ISRAEL Y EGIPTO

El granizo cae sobre Egipto y destruye personas, animales, plantas y árboles.

Pero nuevamente aparece una separación:

EN LA TIERRA DE GOSÉN, DONDE ESTÁN LOS ISRAELITAS, NO CAE GRANIZO.

La idea es clara dentro del relato.

Dios puede distinguir perfectamente entre un pueblo y otro.

No se trata de un fenómeno presentado como accidental.

El texto quiere que yo entienda que existe una protección específica sobre Israel.

Y aquí aparece otra cuestión.

¿Por qué esta distinción es tan importante?

Porque el relato está construyendo una identidad.

Israel no es presentado simplemente como un grupo de esclavos que busca escapar.

Es presentado como el pueblo elegido y protegido por su Dios.

Mientras Egipto recibe las plagas, Israel queda separado.

Entonces empiezo a preguntarme si además de una narración religiosa estamos viendo también una estructura de identidad colectiva.

EL FARAÓN ADMITE SU CULPA

Después del granizo ocurre algo interesante.

El faraón manda llamar a Moisés y reconoce que ha pecado y que Jehová tiene razón.

Por un momento parece que el conflicto terminó.

Pero no.

Cuando Moisés intercede y la tormenta termina, el texto vuelve a decir que el faraón endureció su corazón y no dejó salir a los israelitas.

Y aquí encuentro una diferencia importante.

Primero el texto dice que Dios endureció el corazón del faraón.

Después muestra al propio faraón endureciendo su corazón.

Entonces me pregunto:

¿QUIÉN ESTÁ TOMANDO FINALMENTE LA DECISIÓN?

¿Dios?

¿El faraón?

¿Los dos?

El propio capítulo parece atribuir la resistencia a ambos.

Y eso hace que el problema de la responsabilidad sea mucho más interesante de lo que parece a primera vista.

¿ESTAMOS ANTE UNA HISTORIA DE LIBERACIÓN O DE PODER?

Cuando miro el capítulo completo, encuentro una estructura repetitiva.

Dios ordena.

Moisés anuncia.

El faraón se resiste.

Llega una plaga.

El faraón reconoce temporalmente su culpa.

La plaga termina.

El faraón vuelve a resistirse.

Y comienza nuevamente el ciclo.

Esto me hace pensar que las plagas no cumplen solamente una función de castigo.

También cumplen una función narrativa.

Cada nueva plaga aumenta la demostración del poder de Jehová.

Y el propio Dios declara que ha dejado con vida al faraón para que su poder sea mostrado y su nombre sea conocido en toda la tierra.

Entonces la pregunta central de Beto Cuestiona vuelve a aparecer:

¿SON HECHOS DIVINOS O ESTRUCTURAS HUMANAS?

Si acepto el relato desde dentro de su propia lógica, estoy ante una serie de intervenciones divinas destinadas a liberar a Israel y demostrar la superioridad de Jehová.

Pero si me alejo un poco y observo la estructura narrativa, también puedo identificar elementos que cumplen una función humana muy clara.

El Dios de Israel aparece derrotando progresivamente el poder egipcio.

El faraón aparece incapaz de resistir.

Los magos egipcios son superados.

La naturaleza queda bajo el control de Jehová.

Los israelitas son protegidos.

Y finalmente el nombre de Jehová debe ser conocido por toda la tierra.

Esto puede leerse como una afirmación religiosa.

Pero también puede analizarse como una construcción narrativa destinada a establecer la superioridad del Dios nacional de Israel frente al poder de Egipto.

No puedo demostrar simplemente por el texto que sus autores inventaron los acontecimientos.

Pero tampoco tengo que aceptar automáticamente que ocurrieron exactamente como son narrados solamente porque el texto afirma que fueron acciones de Dios.

LO QUE MÁS ME INCOMODA DEL CAPÍTULO

Hay algo que personalmente no puedo pasar por alto.

Si Dios controla las plagas y además endurece el corazón del faraón, entonces la historia parece construida de tal manera que el conflicto pueda continuar hasta producir una demostración cada vez mayor del poder divino.

Eso me obliga a preguntarme:

¿EL FARAÓN ESTÁ SIENDO CASTIGADO POR SUS DECISIONES O ESTÁ SIENDO UTILIZADO DENTRO DE UNA HISTORIA CUYO OBJETIVO PRINCIPAL ES DEMOSTRAR EL PODER DE DIOS?

El propio capítulo me da razones para hacer esta pregunta.

No tengo que inventarla.

Está ahí.

MI CONCLUSIÓN PERSONAL

Después de revisar Éxodo 9, yo encuentro un capítulo que presenta claramente los acontecimientos como intervenciones de Jehová. Sin embargo, también encuentro tensiones que no puedo ignorar. La más evidente para mí está en el ganado: primero se afirma que murió todo el ganado egipcio y posteriormente aparecen animales que pueden ser protegidos del granizo. También me resulta difícil ignorar que el texto diga que Dios endureció el corazón del faraón y, al mismo tiempo, lo responsabilice por continuar resistiéndose. Para mí, esto demuestra que el capítulo no debe leerse únicamente como una sucesión de milagros, sino también como una construcción narrativa donde el poder, la autoridad, la obediencia y la identidad de Israel ocupan un lugar central. No puedo afirmar que todo el relato sea una invención humana, porque no tengo evidencia suficiente para demostrarlo. Pero tampoco encuentro razones suficientes para aceptar cada acontecimiento como un hecho divino únicamente porque el texto lo presenta de esa manera. Y por eso termino este capítulo con la misma pregunta que guía mi investigación: ¿SON HECHOS DIVINOS O ESTRUCTURAS HUMANAS?

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