ÉXODO 4: ¿POR QUÉ DIOS ELIGE A MOISÉS, ENDURECE AL FARAÓN Y DESPUÉS INTENTA MATAR A SU PROPIO ENVIADO?
Entro en Éxodo 4 esperando que Moisés, después de hablar con Dios en la zarza, finalmente acepte su misión y regrese a Egipto. Pero encuentro algo mucho más extraño: Moisés continúa resistiéndose, recibe poderes sobrenaturales, Aarón aparece como intermediario y Dios anuncia de antemano que endurecerá el corazón del faraón. Y cuando parece que todo está preparado, el mismo Dios que acaba de enviar a Moisés aparentemente intenta matarlo durante el viaje. Para mí, este capítulo merece especial atención porque varias de sus escenas no encajan suavemente entre sí. No significa automáticamente que el texto sea falso, pero sí que probablemente estoy leyendo tradiciones antiguas que fueron reunidas dentro de una historia mayor. Y aquí no quiero arreglar artificialmente aquello que el propio relato dejó áspero. MOISÉS NO ESPERA QUE LE CREAN Moisés comienza planteando un problema perfectamente razonable: los israelitas podrían no creer que Yahvé realmente se le apareció. Esto me parece interesa...