Éxodo 27: un altar de bronce, un muro de lino y un aceite que paga el pueblo
Entro en el capítulo 27 del Éxodo y lo primero que encuentro es un cambio de escala. Hasta ahora el texto había descrito el santuario por dentro: el arca, la mesa, el candelabro, las cortinas. Aquí salgo al aire libre. El capítulo describe el lugar donde se mata, se quema y se ofrece, y también la cerca que decide quién puede ver lo que ocurre. Lo que me interesa no es solo qué ordena el texto, sino qué institución queda construida cuando termino de leerlo. Lo que el capítulo afirma El capítulo ordena un altar de madera de acacia, cuadrado, de cinco codos por lado y tres de alto. Si tomo un codo de unos 45 centímetros, hablo de algo más de dos metros por lado y cerca de metro y medio de altura. Lleva cuernos en las cuatro esquinas, está revestido de bronce y es hueco, hecho con tablas. Tiene una rejilla de bronce a media altura, cuatro anillos y varas para transportarlo, y todos sus utensilios son de bronce. El versículo 8 cierra la descripción con una fórmula decisiva: debe hacerse ta...